Enero 2014

El galgo que no quería defraudar

Koco era un galgo fuerte, estilizado y de una gran belleza, desde pequeño mostraba un talento especial para la carrera. Cuando divisaba una liebre, por lejos que estuviera, se lanzaba en una veloz persecución sin tregua hasta que finalmente la atrapaba. Todos los domingos participaba en las carreras que se organizaban en su aldea y siempre quedaba el primero. Su padre, orgulloso de la habilidad de Koco, presumía ante sus vecinos del talento de su hijo. –¡Es un gran corredor! ¡Tiene un talento especial para correr! ¡Es el mejor de la comarca con...