Junio 2014

El falso mito de la gestión del tiempo

Desde que nacemos llevamos incorporado un reloj en nuestro alma que nos acompañará de manera permanente hasta el final de nuestros días. Ese reloj es el encargado de marcar los ritmos de nuestras vidas, pero en ningún caso, podremos hacer que vaya ni más rápido ni más lento. Cada segundo será siempre igual que su antecesor y, así, ocurrirá con cada minuto, cada hora y cada día. También es fácilmente observable que el orden de los segundos, minutos u horas, no los podemos variar. No disponemos de ninguna herramienta para provocar que el próximo año vaya antes que...