La ecuación del éxito

La ecuación del éxito

Llegados a este punto y como colofón a las reflexiones anteriores: “Elegir desde el miedo”, “La felicidad del sufrimiento” y “Fuerza del Talento vs Fuerza de Producción”; podría parecer que estoy haciendo una especie de apología del pesimismo y no es así.

La buena noticia es que existe un camino que nos acerca a la felicidad. Según Pilar Jericó, para ser feliz es necesario que consigamos logros, que vayamos alcanzando metas a lo largo de nuestro camino. Por tanto todo parece indicar que los resultados se convierten en indicadores del éxito y, en consecuencia, en indicadores de la felicidad.

Conseguir una meta refuerza nuestra autoestima y de alguna manera aporta cierto sentido a nuestra existencia. Cuando hemos de tomar una decisión importante que afecte a nuestro futuro, como emprender un nuevo negocio o emprender una nueva forma de vida, deberíamos hacernos algunas preguntas clave antes de iniciar ningún cambio. ¿Realmente quiero emprender este negocio o nuevo camino?, o dicho de otra manera: ¿la meta y el camino a seguir me seducen de verdad? ¿Me apasiona lo suficiente este nuevo proyecto?.

La pasión es el combustible del compromiso que tomamos al iniciar el camino, por tanto si carecemos de ella, lo mejor será reconsiderarlo y darle nuevos enfoques a nuestros objetivos. También deberíamos preguntarnos: ¿estoy capacitado para hacerlo?, o dicho de otra manera ¿tengo el talento suficiente para abordar este proyecto?.

Sin unas aptitudes, conocimientos o competencias adecuadas el camino se puede hacer tortuoso. El talento es como el aceite que va a minimizar las fricciones. Si no tenemos el necesario, también deberíamos reconsiderar nuestros objetivos o al menos, aplazarlos hasta que lo adquiramos. Por el contrario, si contamos con la pasión y con el talento necesarios, entonces solo habrá que poner manos a la obra mediante la acción o el trabajo. Este será el verdadero motor que nos llevará hasta las puertas de la felicidad.

La ecuación del éxito podría quedar de la siguiente manera:

ÉXITO = PASIÓN x TALENTO x TRABAJO

De la ecuación anterior se desprende que en el éxito no puede faltar ninguno de los elementos. Es difícil pensar en un proyecto de éxito sin el concurso de pasión, talento y trabajo.

Recientemente tuve la oportunidad de participar en una conferencia de Sergio Fernández y me llamó la atención su propuesta para encontrar una idea emprendedora: salir a la calle, coger un problema y quedárnoslo. Es decir, buscar qué problemas tienen las personas que nos rodean y proponer un modelo de negocio con una posible solución. Ahora bien, ¿cómo debemos elegir el problema? Echando mano de la ecuación anterior, la elección deberá considerar los tres elementos del éxito. No deberíamos menospreciar ninguno de los factores.

Si no estamos dispuestos a trabajar, lo mejor será que ni siquiera salgamos a la calle, porque cualquier proyecto que se nos ocurra no pasará de un mero espejismo, pero además, si únicamente vamos a trabajar -sin pasión ni talento- la felicidad brillará por su ausencia y el fracaso estará servido.

Si no contamos con el talento para resolver el problema propuesto y vamos a actuar desde la pasión y el trabajo, seremos pasto de la frustración y del fracaso.

Si no nos apasiona el proyecto y vamos a actuar únicamente desde el trabajo y el talento, la apatía y el aburrimiento harán mella y perderemos la energía necesaria para alcanzar logros.

Por tanto, cualquiera que sea la decisión que tomemos, no olvidemos que los logros nos llevan al éxito y a la felicidad y para ello debemos conjugar adecuadamente trabajo, pasión y talento.

Si consideras que el contenido de este artículo puede ayudar a alguien no lo dudes ¡compártelo!.

Si deseas recibir un mensaje de aviso cuando se publique un artículo en este sitio web, ¡suscríbete aquí! a nuestra lista de correo.

Si nos proporcionas un correo electrónico recibirás puntualmente todas los artículos que se vayan publicando

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
DEMUESTRA QUE ERES HUMANO
Esta pregunta es para comprobar que tú no eres un robot y prevenir los comentarios spam generados automáticamente. Gracias.
4 + 2 =
Resuelve este fácil problema e introduce el resultado. Por ejemplo para 1+3 debes indicar 4. Gracias.